StoryX · Archivo Narrativo 001
Cuántos quisieron acompañarme quedaron atrás.
No por falta de insistencia, miedo o timidez, sino porque este camino debía recorrerlo sola
Su interior me recibió de forma intensa e incluso amenazadora.
sino también a quienes las vivieron y quizás por ello no estaban muy contentos con mi presencia.
Mientras caminaba, mi linterna apenas iluminaba el camino empedrado.
La época del año y esas piedras antiguas llenas de musgo no ayudaban a mitigar el frío. De mi boca salía un fino hilo de vaho blanco cada cierto tiempo. Mis manos, abrigadas por unos guantes azules, rozaban la pared para evitar dar un traspiés.
Caminé por salones enormes, donde imaginé cómo habría sido una noche de celebración.
Lo imaginé lleno de vida:
- Antorchas encendidas iluminando las columnas.
- Mesas de madera repletas de invitados.
- Bancos ocupados por nobles y viajeros.
- Bandejas rebosantes de comida.
- Vasos llenos de cerveza levantándose en brindis.
La mujer que se sentaba al lado del noble del lugar, joven y sencilla, se levantó de la mesa sin recibir atención alguna de sus acompañantes.
Cuando la mujer se hallaba fuera de la vista de los invitados, aceleró su paso. Como si conociera el camino de memoria, recorrió los pasillos sin luz alguna. Mi aliento se volvió más agitado si cabía. Sentía su nervio como si fuera el mío: el nervio por ser descubierta y por el castigo que ello supondría. En la última parte del recorrido, los pasillos se volvieron más estrechos hasta llegar a un lugar sin salida.

